Al elegir un nombre de dominio, procura que sea fácil de recordar, fácil de escribir y que esté estrechamente relacionado con tu marca o el nombre de tu negocio. Por lo general, los nombres más cortos son mejores, y evitar guiones, números o grafías poco comunes puede ayudar a prevenir confusiones.
Si tu negocio se dirige a un país o región específicos, quizá te convenga usar una extensión de dominio local (por ejemplo, .co.uk, .fr, etc.). Si ofreces tus servicios a una audiencia internacional, una extensión más reconocida (como .com) puede ser la opción más adecuada.
Puedes comprar un dominio personalizado directamente desde el Panel de control de tu sitio web, donde podrás explorar una amplia selección de extensiones de dominio, incluidas TLD populares y opciones locales.
Ten en cuenta: