Después de actualizar los colores, revisa tu sitio para confirmar que todo siga siendo fácil de leer y visible:
- Comprueba la visibilidad del texto: Asegúrate de que el color de texto que elegiste contraste con los fondos, los cuadros de texto y los colores de los botones; de lo contrario, elementos como el contenido de la página, las casillas de verificación o el texto de los botones pueden verse “invisibles”.
- Verifica los efectos al pasar el cursor por el menú: Prueba los colores de hover de tu navegación para asegurarte de que el texto siga siendo legible cuando los visitantes interactúen con el menú.
- Mantén un color principal coherente: Usar un solo color principal ayuda a los visitantes a reconocer rápidamente elementos interactivos como enlaces y botones.