Lo primero es lo primero. Tu objetivo debe ser claro. ¿Qué esperas lograr? ¿Con quién quieres comunicarte?
Independientemente de lo que desees lograr con tu campaña de marketing/publicidad, se necesita una CTA convincente. Este es el hilo proverbial que mantiene unido el tejido.
En cualquier momento, el contenido elaborado para tus campañas debe tener una CTA que cierre el trato: Anzuelo, línea y plomada. Tu CTA determinará el comportamiento de tu audiencia y medirá cómo toman acción.
En la publicidad, se utiliza la redacción de respuesta directa para crear mensajes que usen CTAs convincentes. Una razón muy específica para comprar, seguir, dar me gusta o suscribirse depende de tu mensaje. Esta forma intrincada de marketing convierte un lead en un usuario y luego en un cliente.
Implementar una CTA sólida significa que has creado un gancho que lleva a un clic, al escaneo de un código QR o al me gusta en tu página de Facebook, por ejemplo. El éxito se mide con una tasa de clics y una fórmula de conversión que captura el número de clics durante el período en que se vio la CTA.
¿Qué es lo más importante que debes recordar? Entiende que hay DOS propósitos principales de una CTA:
- Decirle a alguien lo que necesitas que haga.
- Darle la motivación para tomar la acción deseada.
Además de eso, debes asegurarte de que tu CTA sea contundente, relevante y concisa. También ayuda si entiendes la parte del POR QUÉ de esta práctica porque, sin eso, simplemente no verás mucho éxito o tasas de conversión.
Frases y palabras para recordar:
- Regístrate
- Inscríbete
- Llama
- Suscríbete
- Dona
- Compra
- Ordena
- Comparte
- Síguenos
- Descarga
- Haz clic aquí para
Nunca asumas que un usuario o cliente sabe lo que necesitas que haga. Si tu mensaje es claro y cumple con tu propuesta, entonces será más fácil saber qué se espera de ellos.